viernes, 10 de diciembre de 2010

Protesis de Rodilla

¿Qué es una prótesis de rodilla?

Los huesos de la extremidad inferior, el fémur, la tibia y el peroné, se unen mediante la articulación de la rodilla. Para permitir el movimiento de los huesos , la superficie articular está recubierta por cartílago. Los meniscos permiten los movimientos propios de la articulación, que se mantiene mediante ligamentos y la llamada cápsula articular que la rodea.
Las prótesis son reproducciones de los huesos de la zona de la rodilla, de metal, resinas o materiales cerámicos, que se colocan en el lugar de la articulación.

¿Cuándo se indica?

La sustitución de los huesos de la rodilla y la colocación de una prótesis está indicada cuando el grado de deterioro de la articulación y el dolor que produce impiden que el paciente camine, hasta llegar a ser incapacitante.

La causa más frecuente de lesiones articulares es la osteoartritis, enfermedad reumática de las articulaciones que produce inflamación y deteriora progresivamente la superficie articular. También las lesiones repetidas en la articulación como en deportistas de élite o determinadas actividades laborales que suponen traumatismos repetidos en una articulación.

La inflamación de la articulación, así como el roce de las superficies articulares alteradas por la artritis, son muy dolorosas e impiden los movimientos.
El tratamiento con antiinflamatorios, fisioterapia, infiltraciones en fases de dolor agudo, así como mantener un peso corporal adecuado, son las medidas terapéuticas que se utilizan antes de recurrir a la cirugía. Cuando las lesiones articulares son importantes y el dolor incapacita para la actividad cotidiana, puede estar indicado el recambio articular y la colocación de una prótesis.

¿Cómo se realiza la operación de recambio de rodilla?

La intervención quirúrgica se realiza mediante anestesia general o epidural, realizando una incisión en la rodilla para cortar y extraer parcialmente los huesos (fémur, tibia y peroné) en la zona próxima a la rodilla, y sustituyéndolos por la prótesis.
El tipo de prótesis a utilizar depende del paciente, su edad y estado de los huesos.
La intervención suele tener una duración de alrededor de una hora, y con mucha frecuencia, suele requerir posterior transfusión sanguínea, ya que la sección de los huesos puede producir importante pérdida de sangre. Tras la intervención, se mantiene un tubo de drenaje para permitir eliminar los restos de sangre que se producen en las superficies de los huesos seccionadas y que debe de vigilarse para controlar el grado de hemorragia.

LA RODILLA

La rodilla, articulación intermedia de la extremidad inferior, esta formada en realidad por dos articulaciones, la femorotibial y la femororrotuliana, siendo el primero de ellas el componente portador de peso, y la segunda, un reductor de la friccion del tendón del cuádriceps sobre los cóndilos femorales que actúan como <<polea anatómica excéntrica >>(Levangie y Norkin, 2001).
Kapandji (1987) expresa los paradójicos <<requerimientos mutuamente excluyentes de la articulación de la rodilla al tener que aportar gran estabilidad en extensión completa, cuando esta sometida a diversas tensiones resultantes del peso corporal y la longitud de los brazos de palanca implicado así como también su gran movilidad, esencial en la carreara o la marcha en un terreno desnivelado, lo cual se logra mediante un cierto grado de flexión.
La rodilla resuelve este problema mediante dispositivos mecánicos altamente ingeniosos, pero el pequeño grado de entrelazamientos de las superficies –primordial para una gran movilidad –la expone a luxaciones y esguinces.
La rodilla no ésta bien protegida por grasa o masa muscular, lo que la hace relativamente sensible a los traumatismos. Por otra parte, con frecuencia se halla sujeta a una tensión máxima (localizada en la intersección de dos largas palancas) siendo << probablemente la más vulnerable de todas las estructuras del cuerpo a las lesiones de tejidos blandos, con el dolor y el deterioro concomitantes >>(Cailliet,1996) .
La rodilla es inestable durante la flexión, lo cual hace que sus ligamentos y sus meniscos sean mas sensibles a la lesiones en extensión (Kapandji, 1987)

Debido a sus contornos y rasgos fácilmente palpables, el proceso diagnostico de la rodilla, de ser necesario combinando con potencia les exámenes artroscópicos, es por fortuna mucha mas fácil que el de muchas otras articulaciones del organismo (Hopppenfeld, 1976).


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